14 de septiembre de 2010

Apelo al dogma que es tu boca,
y a este impulso canónico, que ya no puedo minorar:

Un beso, un beso, dame un beso.

Apelo al dogma que es tu boca,
y a este impulso volcánico -violento y ardiente-, porque mis ideas están en procesión, y te rezo solamente:

Un beso, un beso, dame un beso

Em

4 comentarios:

Anónimo dijo...

el dogma del amor o de las respuesta fisiológicas que el cuerpo aclama impetuoso, el dogma que nos lleva, que nos animaliza, pero a la vez nos humaniza por la percepción particular que le atribuímos... un beso que es? que no es?... un beso dogmatico no acepta razones, solo busca,no pide a cambio mas que correspondencia...

EsCaRaBaJo dijo...

LA SONORIDAD QUE TIENE EL VERSO EN EL QUE PIDES UN BESO, UN BESO, DAME UN BESO, ES PENETRANTE. UTILIZAS MUCHOS SÍMBOLOS. SOLO PUEDO SENTIR LA SONORIDAD.=)

LaViTre dijo...

Es la concatenación de muchos deseos en sí, más que el beso como acto individual, la poetiza reclama con el beso a la persona y su alma, y al alma idealizada con los pocos recursos imaginativos que en vida social utilizamos (conversaciones, miradas, etc.) La pregunta vendría a ser... por qué no me diste un beso?

Unknown dijo...

Apelo al dogma que es tu boca,
y a este impulso canónico, muy bueno ^^