No me miré al espejo.
Arreglé mi cabello
enredé mis desatinos
No me senté.
Até mis zapatos
desaté este algo transfigurado
No me abrigué.
Cubrí mi espalda
desamparé por fin, mis aflicciones
Y hoy, siento el fulgor, de algo, q definiría, sencillamente, como: Bonito.
Arreglé mi cabello
enredé mis desatinos
No me senté.
Até mis zapatos
desaté este algo transfigurado
No me abrigué.
Cubrí mi espalda
desamparé por fin, mis aflicciones
Y hoy, siento el fulgor, de algo, q definiría, sencillamente, como: Bonito.